El llamado product placement está matando a aquel James Bond súper techie, que tenía unos gadgets del futuro hoy. Con las dos últimas películas de James Bond, la última se estrena esta semana, se confirma lo que se estaba viendo venir: la crisis está influyendo en el nuevo Bond, necesita cash y rápido.

La culpa la tiene Sony y los productores de la saga, que han convertido al agente secreto por excelencia en un comercial de Sony. En serio, veamos que gadgets está usando:

Un Sony Ericsson C902, no en serio ¿es una broma? El teléfono está muy bien, ¿pero es esto lo que llama alta tecnología en Hollywood? Vale que le dieron a la imaginación y pueden hacer una foto, reconocer el rostro y saber quien es, pero nada del otro mundo, mi cámara de fotos reconoce hasta 8 rostros diferentes, no me dice quienes son, pero bueno…

Portátiles VAIO Z y VAIO TZ: Esto es lo más ridículo del mundo. ¿Qué hace un agente secreto con un portátil que usa Windows Vista? Deberían despedir al departamento informático del MI6.

Una cámara T500 y una videocámara TG3, muy bonitas, caras y con un gran diseño, propias de un señor inglés como James Bond, pero, ¿lanzan cohetes? ¿Dejan KO a Dr. No)? Pues no.

¿Me dejo algo? Oh sí, las pantallas estilo Minority Report, ya las hemos visto, no son nada nuevo. ¿Qué fue de los coches con lanzacohetes? ¿Y los teléfonos que controlaban coches? Toda esa galería de gadgets que dejaban boquiabiertos. Por lo menos las mujeres Bond no han decaído.

Enlace: Is the new Bond movie antitech?