preescolar
| 24 de febrero de 2010 a las 10:21 | Un comentario
Cuantas veces los abnegados maestros han tenido que soportar a los niños que no paran de babear, gritar, jalarse los pelos y que comen tierra. Ellos desearían tener una niñera dentro del aula y que les enseñe al mismo tiempo, para poder ir a relajarse un rato al salón de maestros y chismorrear de lo calentona que es la mamá del niño más estudioso del salón. Por eso, el gobierno de Corea del Sur, tan considerado con su fuerza laboral de educación, han decidido reforzar -...