
Todo un casting de programas como Gran Hermano, Operación Triunfo y demás, serían necesarios para encontrar a gente que estuvieran dispuestas a usar esta almohada portátil que os traemos ahora.
Ni dos horas en el metro, un viaje a Hong Kong, seis horas en la biblioteca y una charla de evangelización de Microsoft serían capaces de hacer que usara una de estas. Vaya pinta que tendría… y para muestra un botón, la cara de la chica de la foto es todo un poema.






Pues yo estaria tentado a usarla, a veces tengo mucho, mucho sueño.