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Facebook podría haber comenzado a mantener conversaciones con la compañía responsable de la aplicación de mensajería instantánea móvil más extendida del mundo, WhatsApp.

Aunque esta información hay que tomarla con mucho cuidado porque podría ser un bulo, según han comentado algunas fuentes cercanas a TechCrunch, la red social estaría estudiando el potencial de la compra, así como sus posibles ventajas a corto y largo plazo.

En Facebook tienen claro que la manera de llegar al próximo billón de usuarios activos es apostando fuerte por las plataformas móviles, donde precisamente WhatsApp ocupa el trono en el campo de la mensajería instantánea, a pesar de la reciente llegada de servicios como Line.

WhatsApp tiene otro de los puntos claves que Facebook aún quiere mejorar, su internacionalización en los mercados emergentes. La aplicación de mensajería, que actualmente está buscando traductores de diversos idiomas, tiene usuarios en más de un centenar de países que cubren 750 redes móviles, a través de iOS, Android, Blackberry, Windows Phone o Symbian.

De confirmarse la adquisición por algunas de las partes, además de conseguir la apertura a nuevos mercados y millones de usuarios, Facebook obtendría grandes beneficios provenientes directamente de cada compra que realizaran los usuarios de la aplicación.

Recordemos que Facebook ya se aventuró en el mundo de las aplicaciones móviles con la compra de Instagram por un precio final de 715 millones de euros.

Aunque por el momento ninguna de las dos compañías han confirmado o desmentido estos posibles planes de compra, sin duda el hecho de que se realizaran podría sorprender bastante debido a los principios básicos por los que WhatsApp ha tenido tanto éxito.

Irónicamente, WhatsApp repudió explícitamente la publicidad como una fuente de ingresos que pudiera trabajar a su favor durante las negociaciones de su adquisición. Por su parte, todo conocemos como Facebook ha aumentado de manera prominente e incluso intrusiva la publicidad, como forma de obtener una cantidad significativa de ingresos.

Sin ir más lejos, Jan Koum, cofundador de WhatsApp, escribió este año en un post de la compañía:

La publicidad no es sólo una interrupción de la estética, es un insulto a la inteligencia. En cada empresa que vende anuncios, una parte importante de su equipo de ingeniería se pasa el día empaquetando los datos personales de cada usuario para hacer llegar mejor su publicidad, en lugar de escribir mejor código. Cuando se trata de publicidad el usuario es tratado como un producto.

Y no son sólo estas palabras por parte de WhatsApp las que harían que fuera una sorpresa esta adquisición. En otra ocasiones, Jan Koum ha mostrado públicamente el disgusto que le supone ver que las startups se vendan rápidamente ante el poder del dinero de las grandes compañías.