Y al fin ha pasado lo que tenía que pasar. Ayer, 15 de agosto, Adobe descontinuaba su extensión de Flash para Android, que ya no está disponible en Google Play. Atrás queda la última versión móvil de aquel plugin que nunca llegó a funcionar del todo bien. También quedan atrás años de polémica y críticas hacia Apple, como cabecilla del movimiento anti-Flash. El tiempo ha demostrado que Steve Jobs acertó de nuevo, aunque ya no esté para verlo.

Con este movimiento Adobe pretende además redirigir su negocio; la perspectiva para Flash en el escritorio tampoco es muy halagüeña, y HTML5 crece cada día. A partir de ahora Adobe pasará a organizarse en dos divisiones: Digital Media, a la creación de herramientas de creación de contenidos y la nube, y Digital Marketing, que suministrará sistemas de inteligencia de negocios. Estos cambios implican que Adobe despedirá al 7% de su plantilla, unas 750 personas, aunque afirman que realizarán nuevas contrataciones para dotar a los nuevos departamentos.

Pero ¿Cómo hemos llegado a esto? Todo era futuro para Flash en la época pre-smartphone, cuando Symbian y Blackberry dominaban este pequeño segmento, pero entonces algo sucedió. Aquel 9 de enero de 2007 Steve Jobs presentaba el iPhone, y al llegar al navegador, ¡Flash no estaba! en su lugar aparecía la pieza de lego con la que Safari representa los plugins desconocidos.

Con este movimiento, el difunto Steve Jobs lo adelantó hace casi 5 años, Flash era ya entonces el pasado, y ellos querían concentrarse en el futuro: HTML5. A Adobe le costó un tiempo asimilar que su niño mimado (con permiso de Photoshop) se quedase fuera del invento del año, incluso llegaron a afirmar que la experiencia web del iPhone era incompleta por la falta de su plugin y que Apple lo hacía todo con razones comerciales y no tecnológicas. El propio Jobs tuvo que intervenir con aquella famosa carta abierta "Pensamientos sobre Flash" que todavía hoy puede ser leída en el sitio de la compañía.


Pero Adobe siguió en sus trece y se enfocó en Android. En junio de 2009 se presentaba el HTC Hero, que fue promocionado como el primer teléfono Android con Flash, aunque en la práctica, la CPU del dispositivo era demasiado poco potente para poder ejecutar más que las más sencillas tareas. Y aquí estamos, en 2012, 3 años después, con teléfonos Android quad-core que siguen siendo incapaces de poder mover Flash como es debido. Podíamos habernos ahorrado muchas polémicas si simplemente Adobe hubiese hecho caso al, ahora difunto, visionario:

“Tal vez Adobe tendría que concentrase más en crear buenas herramientas HTML5 para el futuro y menos en criticar a Apple por dejar atrás el pasado”.

En este sentido aún recuerdo leer comentarios de usuarios de Symbian y Windows Mobile (que más tarde pasarían a Android, manteniendo el mismo argumento) diciendo que iPhone no despegaría porque no tenía Flash, y más tarde diciendo lo mismo del iPad. En estos casos se suele decir que el tiempo pone a cada cual en su sitio.

A continuación voy a intentar enumerar las que son para mi las razones de la caída de Flash,

  • No es un estándar.
  • Consumo de batería: esto no es algo sólamente propio de Flash en plataformas móviles, o sí, dependiendo si incluimos los portátiles.
  • Inherentemente inestable: cuando una pestaña de tu navegador se bloquea, ¿cuál es tu primer sospechoso?
  • Seguridad: Flash es un gran agujero de seguridad, Adobe lanza actualizaciones periódicas, pero de todas formas esto solo soluciona el problema parcialmente.
  • No táctil: todos sabemos que Flash era un inmigrante del mundo del puntero en el nuevo mundo táctil.
  • Tecnlógicamente obsoleto: ¿por qué íbamos a usar Flash cuando HTML5 puede hacer lo mismo sin ninguno de los problemas anteriores?

En fin, como usuario de internet, y entusiasta de la web, no oculto mi preferencia por HTML5. Esperemos que la desaparición de Flash en dispositivos móviles no sea más que el anticipo de su desaparición definitiva de la web en general.