Hace rato que vimos el video de presentación de Google Glass y todos, al menos los más fanáticos de la tecnología, nos quedamos con la boca por el piso. La capacidad de un sistema como el que vimos, que toma el contexto en el que nos encontramos para brindarnos información es increíblemente sorprendente y, sin lugar a dudas, se trataría de una de las revoluciones tecnológicas más importantes de la historia. Por ese motivo hace tiempo vengo pensando cómo el proyecto podría cambiar nuestras vidas y, la verdad, solo depende de cuánta imaginación tengamos.

Medicina

En la actualidad ya se utilizan teléfonos y diferentes tecnologías como las tabletas para el ámbito de la medicina. Esto nos permite revisar los detalles clínicos de los pacientes y chequear diferentes informaciones. No está tan incluida como particularmente me gustaría, pero poco a poco se está haciendo su lugar. Después de todo cambiar una forma de trabajo que lleva tanto tiempo utilizándose no es algo que vaya a suceder en un mes.

Si bien la tecnología ya está en uso en la medicina, el proyecto Google Glass todavía la incluiría más y la mejoraría notablemente. Imaginemos una situación un tanto futurista pero completamente plausible: un doctor entra a una habitación, mira su paciente y automáticamente el dispositivo toma la información relevante. La presión, el grupo sanguíneo, si tuvo o no operaciones, qué es lo que le sucede, por qué médico anteriormente fue estudiado y qué hospitales visitó. Y esto para dar solo un ejemplo, porque la lista podría ser interminable.

Educación

En el ambiente de la educación, sobre todo primaria, es uno de los lugares donde menos se está avanzando a nivel tecnológico. Si tenemos en cuenta que los niños de esta generación tienen acceso a la red y a las nuevas tecnologías desde el momento de su nacimiento es una locura que esto no suceda. Sea como sea, es así.

La inclusión de Google Glass en la educación tendría una potencia increíble. Imaginen que un niño está aprendiendo a leer. Señala un árbol, el dispositivo le dice árbol en su oído y, al mismo tiempo, la palabra aparece delante de sus ojos. Lo mismo si no conoce cómo se llama determinado objeto. Solo tendría que señalarlo.

Adiós manuales de instrucción

Los manuales de instrucciones de un dispositivo son algo que nadie lee. ¿Quién leería, por ejemplo, cómo adelantar con el mando del DVD que se compró o cómo tomar una captura con su nueva cámara? Nadie, absolutamente nadie.

Con Google Glass una empresa podría subir su manual a la red y lo único que podría decirle el usuario a sus gafas es que les muestre determinado manual de determinado dispositivo. Internet y el buscador harían lo suyo y... ¡BOOM! el manual estaría frente nuestro. Todo esto sin siquiera tener en cuenta que sería un ahorro de papel increíble y, por ende, estaríamos ayudando al medio ambiente.

Paseos turísticos

Llegas a Roma y, como no puede ser de otra manera, vas corriendo al Coliseo a ver si es parecido al de la película Gladiador. Cuando sales te das cuenta que si bien sabes cómo luce, no aprendiste mucho de su historia o qué significaba o a dónde iba cada una de sus puertas.

Con Google Glass y la ayuda de la realidad aumentada lo único que deberías hacer es mirar a un lugar, preguntarle al dispositivo qué es eso y él se encargará de brindarte la información no solo con imágenes sino explicándotelo a partir de palabras.

¿Dónde dejé...?

Estás muy apurado porque llegas tarde a una reunión de negocios. No puedes perder un segundo. Vas a buscar las llaves del auto... ¡¿Dónde dejé las malditas llaves del auto?!

De ahora en adelante vas a poder preguntarle a tus gafas que recordarán perfectamente dónde están cada uno de los objetos que vos le pediste que guardara en su memoria.

Como dije cuando comencé el post, estos son solo 5 ejemplos en los que Google Glass podría cambiarnos de manera radical nuestra vida cotidiana. Hay cientos y todo depende de la habilidad y memoria de los programadores. ¿Cuáles se te ocurren?