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Con el tiempo fuimos viendo como, cada vez más, se empezó a hablar de las impresoras 3D que permiten imprimir lo que vemos en nuestro ordenador, a través de un proceso en el que se utiliza diferente información, para que nosotros lleguemos a tenerla en nuestras manos. Esto lógicamente no es un proceso igual al que se experimenta actualmente y no significa que si descargamos un archivo vamos a poder imprimirlo en tres dimensiones. Para eso se necesita un proceso mucho más complejo.

Hace un tiempo esto de las impresiones 3D estuvo en boca de todos porque The Pirate Bay, el sitio de torrents más famoso de la web, dedicó una sección, llamada Physibles, de su sitio para que los usuarios puedan subir .torrents con estos archivos. En ese momento estaba sólo el famoso barco, mientras que ahora ya se pueden bajar varias decenas de archivos.

Todo surgió hace varios años cuando un grupo de expertos del MIT empezaron a querer imprimir lo que veían en los archivos .CAD. Si bien se piensa que en el futuro se podrán imprimir zapatillas, partes de autos y, básicamente, lo que se nos ocurra como hoy se imprimen hojas de papel con dibujos en dos dimensiones, ese no es el lugar donde se encuentra la tecnología en la actualidad y se usa sobre todo para la prefabricación de piezas y por eso se utiliza mucho en ambientes como la arquitectura o el diseño industrial.

¿Cómo funciona esta tecnología?

El proceso de impresión tridimensional es, fundamentalmente, en ir creando un prototipo capa por capa y desde abajo hasta arriba. Para eso la máquina deposita una capa de plástico en polvo, se compacta la zona que le indica el ordenador y se vuelve a repetir el proceso colocando una capa sobre otra hasta que se completa la pieza.

Las más famosas impresoras tridimensionales lo que hacen es tomar un archivo .CAD en .STL, que es una versión en monocromo, o un .VRML, que es una versión a color. Los dos se realizan con el proceso anteriormente explicado, en el que se van compactando capa a capa.

Hay dos tipos de impresoras 3D: de tinta y láser. Las primeras utilizan una tinta que funciona como aglomerante y compacta el polvo y permiten imprimir en diferentes colores. Mientras que las segundas lo que hacen es transferir energía al polvo que pasa a estar polimerizado (duro) y después se sumerge en un líquido para que las zonas más duras se solidifiquen.

Todavía la tecnología en tres dimensiones es algo muy precario y no funciona de una manera muy veloz. Por ese motivo la inclusión en los hogares está un poco lejos, aunque está claro que poco a poco las diferentes compañías comenzarán a preocuparse más para poder ser los primeros en distribuir esta nueva tecnología a la que cada vez se le está prestando más atención.

Fuente: Wikipedia, Dovinet, Printing3D