Problemas para fabricantes y para Intel, porque parece que los procesadores Intel Ivy Bridge --de 22 nonómetros--, la generación de procesadores que va desde la gama Core i3 hasta los potentes Core i5 y Core i7, se van a retrasar hasta por lo menos después de junio, según información de Digitimes por lo que no se ha confirmado con Intel que aun no lo ha desmentido. Esto, aparte de significar un mal resultado para Intel durante el año, significa que los fabricantes no podrán avanzar para lanzar una nueva generación de ultrabooks.

Aunque según Digitimes Intel será capaz de anunciar los nuevos procesadores y mandar una pequeña remesa de Ivy Brige a algunos fabricantes en abril, seguramente se usarán para lanzar un pequeño número de portátiles, pero eso si, después se tendrá unas cuantas semanas de escasez debida a la falta de procesadores.

Y más allá del problema de no tener componentes para fabricar sus portátiles, es una mala noticia para cualquier empresa que fabrique ultrabooks, porque esto les distancia de la marca que es alcanzar al MacBook Air. Pero quizá lo más interesante es que se espera que la producción se pueda reanudar para septiembre, cuando Windows 8 se lance. Y teniendo en cuenta que estamos a dos semanas de que se lance la beta pública de Windows 8, parece que tendremos muchos meses hasta ver Windows 8 instalado en portátiles, ultrabooks y PCs en general.