El ordenador de 25 dólares entraba en proceso de producción “en masa” a comienzos de año, y está cada vez más próximo a su lanzamiento. Se han diferenciado ya dos modelos del dispositivo: una versión básica, con un precio de US$25, y otra con el doble de memoria RAM que el primero — 256MB — y un puerto ethernet para conectarnos a la red, que costará 35 dólares. Ambos incorporan un procesador ARM con velocidad de reloj a 700Mhz, puerto USB y un slot para memorias SD, desde donde se podrá arrancar un mini sistema operativo basado en linux, para trastear, o símplemente usarlo a modo de ordenador personal de muy bajo coste. Tan cerca de llegar al mercado cada vez son más las noticias que tenemos de él, y esta no podíamos pasarla por alto pues viene con una curiosidad que puede hacer especial ilusión a mucha gente.

Sobre su sistema operativo Debian, un aficionado, o alguno de los geeks (desde el cariño) tras el proyecto ha programado una pequeña aplicación que es capaz de dotar al microordenador de capacidades Airplay, con la que puede reproducir de manera inalámbrica cualquier vídeo, o archivo de audio que estemos actualmente reproduciendo en un dispositivo iOS. Sin grandes alardes de potencia, un precio desorbitado o apoyo de ninguna compañía de renombre, Raspberry Pi ya se ha colocado como uno de los gadgets más esperados por los más aficionados al “trasteo” informático, especialmente por detalles tan curiosos como este, que lo podrían transformar casi en cualquier cosa, desde un streamer especialmente optimizado para iPhone o iPad, como es el caso, o una pequeña “estación” multimedia para nuestro salón. Ambas soluciones, por si todavía no lo sabíais, son capaces de reproducir vídeo en FullHD con sus humildes especificaciones.

Eso sí, yo habría optado quizás por otro “sample” para mostrar la compatibilidad con Airplay, porque el vídeo de las vacas, aunque no tiene desperdicio, puede provocar algún que otro colapso nervioso.