Samsung lanzó el año pasado sus portátiles ultraligeros Serie 9, antes de que la marca Ultrabook se hiciese con todos los portátiles tan delgados, este Samsung Serie 9 era lo más parecido a un MacBook Air decente que existía en el mundo del PC con Windows. Y vaya si lo es, una gran maquina aunque con ciertos problemas en su trackpad.

Ahora en el CES 2012 Samsung nos muestra sus novedades en portátiles, con la renovada Serie 9 en dos tamaños, 13,3 pulgadas en el tamaño de un portátil de 12 pulgadas y en 15 pulgadas en un tamaño de portátil de uno de 14 pulgadas gracias a que han reducido el tamaño del borde de la pantalla, un truco viejo, pero que es efectivo. Sus pantallas tienen la misma resolución en ambos tamaños, con una resolución máxima de 1600 x 900 píxeles y un brillo de 400 nit. Esta segunda generación ha perdido el material del que estaba fabricado, un aluminio oscuro rayado que le daba un diseño bastante "formal", sigue siendo aluminio, pero de un color "aluminio mate oscuro".

Han actualizado los procesadores a la segunda generación de Intel Core i5 e i7, en concreto el modelo inicial con una pantalla de 13.3 pulgadas (pero recuerda que en el tamaño de uno de 12 pulgadas) tiene un procesador Intel Core i5 de 1.6GHz, con 4GB de memoria RAM y una unidad SSD de 128GB por US$1400, mientras que la versión de 15 pulgadas costará US$1500.

En conexiones tenemos dos puertos USB uno de ellos USB 3.0, una salida de vídeo mini HDMI, conexión para auriculares, slot para tarjetas SD aprendiendo del enorme error que fue incluir solo slot para tarjetas microSD en la primera generación y conexión para cable Ethernet con un adaptador. Todo en un grosor de 1.27 cm en la versión de 13.3 pulgadas y de 1.47 cm en la versión de 14.

¿Son Ultrabooks? Si. Entonces ¿Por qué se suben de precio de esos mágicos US$1000 que Intel marcó como tope para los Ultrabooks? La razón la podríamos encontrar en materiales, pero yo diría que directamente Samsung lo quiere posicionar en una gama alta de portátiles.

Fotos: Engadget