Las memorias SSD están evolucionando a pasos agigantados en parte gracias a las cada vez más veloces controladoras, y los fabricantes exprimen todo el potencial de estas en sus nuevas unidades. pureSilicon se ha unido al elenco de fabricantes con discos SSD de alto rendimiento con su nueva serie pureSilicon Kage, que se comercializará en versión de 2,5 pulgadas e interfaz serial ATA para su montaje interno en ordenadores, y en versión USB 3.0 con formato “pen drive”, eso sí, con un rendimiento excepcional y uno precios exorbitantes no dirigidos al consumidor doméstico.

Los nuevos SSD Serial ATA III Kage K1 están equipados con memorias NAND Flash de clase eMLC; un tipo de chip muti-nivel orientado a su uso profesional, que ofrece una mayor resistencia a los ciclos de lectura/escritura y al paso del tiempo, manteniendo un coste de producción inferior al de los chips SLC. Estas unidades son capaces de alcanzar unas tasas de transferencia hasta 540MB/s y 520MB/s en lectura y escritura respectivamente, y estarán disponibles en versiones de 100GB, 150GB, 200GB, 300GB y 400GB, con precios que parten desde los US$975 hasta nada menos que US$2575, fuera del alcance de la mayoría de usuarios de a pie.

Las unidades USB Kage K1 son bastante más económicas, aunque carecen de interfaz de conexión interna. Estos “Flash Drive” también son capaces de alcanzar unas velocidades de vértigo gracias a la intefaz USB 3.0 y a una controladora SSD de gran rendimiento, que proporciona a estas memorias unas tasas de lectura superiores a los 400MB/s, pudiendo escribir hasta 340MB por segundo. Su diseño, de una sola pieza en aluminio con 4.5 milímetros de grosor — el mismo que el de un terminal USB corriente — les confiere una gran personalidad y una estética única, además de una protección extra a golpes y sacudidas. Los Kage K1 USB se podrán adquirir con capacidades de 60, 90, 120 y 240GB, con precios que oscilarán entre los US$230, para la unidad más pequeña que se antoja bastante apetecible, y US$630 de la versión de 240GB. Aunque todavía con un precio poco accesible, estas memorias son una gran opción para transportar de un modo muy seguro archivos de un sitio a otro, sin depender de las limitaciones de los puertos USB 2.0 o de las memorias Flash convencionales que suelen equipar los Flash Drives, acercándose, y superando en muchos casos a la velocidad de nuestra propia unidad interna.

La presencia de los discos SSD para uso profesional está cobrando una gran presencia en el mercado, gracias a que la gran velocidad de las nuevas memorias NAND los hacen extremadamente rápidos y duraderos. Desafortunadamente y aunque pintan muy bien para su uso doméstico, todavía tienen un precio prohibitivo por causa de los altos costes de producción de este tipo de chip, que siguen reduciéndose paulatinamente, pero que todavía no han alcanzado ese “sweet spot”, o punto de inflexión, en el que resultarían mucho más atractivas para todo tipo de público. Durante este año se espera que los precios de las unidades SSD de consumo se reduzca hasta alcanzar ese estado de gracia, situado en 1 dólar por Gigabyte, que pese a que todavía es relativamente alto en comparación con los discos duros magnéticos — situados incluso por debajo de US$0.10/GB — los hará asequibles para muchos más bolsillos, ayudando a su generalización en un mayor porcentaje de sistemas.