Cuando hablamos de unidades SSD normalmente pensamos en su uso autónomo, exprimiendo al máximo toda la velocidad de las memorias NAND Flash, y no en la capacidad de almacenamiento, pero nuestros discos duros convencionales también pueden aprovechar todo el potencial de estas unidades utilizándolas como memoria intermedia para aumentar la velocidad de lectura y escritura de archivos, acelerando el comportamiento general de nuestro HDD. Corsair ha tomado nota de esto, y ha anunciado sus nuevas unidades SSD Accelerator, una nueva solución de caché SSD para discos duros convencionales que funciona gracias a un software inteligente que decide de forma automática qué información debe almacenar en el almacenamiento Flash.

Las nuevas unidades Corsair Accelerator se comercializarán en tres capacidades distintas, 30, 45 y 60Gb, todas con interfaz Serial ATA II 3Gbps y con tasas de transferencia relativamente moderadas, con 270 MB/s y 240 MB/s en lectura y escritura respectivamente para el modelo de 30GB, y 280/270 MB/s para las otras dos unidades, de 45 y 60GB. Mientras que la falta de interfaz Serial ATA III, capaz de un ancho de banda de 6Gbps, y las “bajas” velocidades — según los estándares actuales — parecen indicar un rendimiento bajo, hay que recordar que por mucho rendimiento que esta solución pueda ofrecer, siempre dependerá de la velocidad del disco duro al que esté sirviendo de caché.

Seagate puso en práctica este tipo de caché con sus unidades híbridas Momentus XT y las nuevas Barracuda XT, aunque su aproximación se basaba en una memoria NAND de alta velocidad de 4 u 8GB embedida en la unidad que actúa de caché gestionada por el propio disco, almacenando los archivos más utilizados para agilizar su lectura. La opción de Corsair sin embargo se apoya en el uso del software Dataplex desarrollado por Nvelo, que permite sin ningún esfuerzo por parte del usuario — salvo ejecutar el instalador &mdash, que nuestro disco duro se beneficie de las ventajas de una caché ultrarrápida, evitándonos la molestia de reinstalar el sistema operativo y pudiendo instalarse en prácticamente cualquier sistema con Windows.

Lo más recomendable en la mayoría de casos es optar por un SSD principal que albergue el sistema operativo y los proramas más utilizados, y conformarse con una unidad de disco duro secundaria de alta capacidad que ejerza de “almacen”, aunque la opción de Corsair resulta muy atractiva si no estamos dispuestos a instalar y configurar el sistema operativo desde cero. Las nuevas unidades SSD Corsair Accelerator de 30, 45 y 60GB se lanzarán en el mes de febrero, por $69, $84 y $99 respectivamente.