Muchos os pusisteis realmente contentos al saber que Microsoft incluiría el clásico escritorio de Windows en su nueva versión del sistema operativo, coexistiendo tras la nueva interfaz Metro que también ha cautivado a muchos usuarios. Sin embargo los últimos informes parecen indicar que la versión para procesadores ARM de Windows 8 no incluirá la aplicación escritorio tradicional según fuentes no reveladas de ZDNet. Eso significa que definitivamente, el nuevo Windows para tablets no soportará aplicaciones convencionales, ni siquiera tras una máquina virtual, ya que la nueva Metro UI acepta exclusivamente aplicaciones diseñadas para la interfaz de Live tiles. Teniendo en cuenta la nueva dirección que Microsoft ha tomado y su iniciativa para unificar todas las plataformas bajo una misma apariencia — especialmente aquellas de entretenimiento y uso personal, como smartphones y tablets — la decisión, de confirmarse, no parece muy sorprendente, y ya conocíamos la posibilidad de que el port ARM de Windows 8 no ejecutase aplicaciones tradicionales, de modo que no nos podemos echar las manos a la cabeza.

De cualquier modo, esto sería un gran cambio con respecto al evento BUILD que Manu tuvo el privilegio de cubrir en directo en septiembre, cuyas demostraciones en directo sobre plataforma ARM incluían de hecho la aplicación de escritorio que sí aparecerá en la versión x86 cuando el sistema operativo sea lanzado el año próximo. Si finalmente las fuentes de la noticia están en lo cierto, la ausencia de una aplicación de escritorio tradicional en la versión de Windows 8 para procesadores basados en ARM no es por sí misma una mala noticia. Aunque esto limitaría la cantidad de aplicaciones que podemos ejecutar en las tablets de nueva generación con el sistema de Microsoft, teniendo en cuenta la interfaz táctil de estos dispositivos, y el tipo de consumidor al que irían dirigidos — usuarios de tablets actuales con sistemas como iOS o Android — esta limitación es anecdótica, y no interfiere en el uso del sistema operativo. Por otra parte, todo aquel usuario que sí necesita tanto el escritorio tradicional como las aplicaciones que no funcionan bajo Metro UI, siguen teniendo una oferta bastante generosa de tablets x86, que se ampliará cuando Windows 8 sea lanzado y los nuevos chips ULV de Intel y AMD lleguen al mercado.

Si a primera vista, traer la nueva Metro interfaz con su optimización táctil a ordenadores de sobremesa y portátiles, no tenía demasiado sentido para algunos grupos de usuarios, parece que Microsoft considera que el paso inverso tampoco es demasiado útil, o esa sería la explicación más plausible. Otra explicación posible sería que la firma de Redmond quiera ejercer un control mayor sobre el software ejecutado en dispositivos portátiles y móviles con Windows 8, que al carecer tanto del escritorio como de soporte para aplicaciones tradicionales estarían atadas a la tienda de aplicaciones de Microsoft, que ejerce un control estricto sobre el software publicado, como Apple con su App Store.