
La historia de webOS con HP parece nunca terminar. La compañÃa dio tanto que hablar este año que recopilar tendrÃa que escribirse un libro entero al respecto. A principio del año la compañÃa dijo que iba a usar el sistema operativo para PCs y en impresoras. SabÃamos que eso no triunfarÃa y lo terminamos comprobando con el tiempo. Después relevaron que congelarÃan el proyecto para encontrarle la vuelta al OS hasta que, finalmente, hace de semanas se anunció que la empresa lo librerÃa.
Pero si bien ahora pasó a ser software libre esa no fue la primera opción ya que, en un primer momento, se habÃan planteado la venta de webOS por US$1.200 millones. Ni me imagino tanta cantidad de dinero, vamos.
Si bien hay muchos fanáticos de webOS todavÃa dando vueltas, la realidad es que el sistema está más en el cielo (o en el infierno, quién sabe) que en vida. No es ilógico que lo hayan querido vender y, la verdad, tampoco es ilógico que no lo hayan querido comprar. ¿Por qué a tanto dinero? Porque, quizás lo recuerden, ellos le compraron la división a Palm por el mismo precio. La idea era no perder plata.
¿A quiénes? Bueno, entre los que contactaron para ver si estaban interesados estuvieron Amazon, Samsung e Intel aunque, todos ellos sabÃan perfectamente que webOS no estaba en su mejor momento y decidieron pasar de la adquisición. Incluso estuvo hasta Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, estuvo dando vueltas escuchando lo que HP tenÃa para ofrecerles.
El motivo por el cual todos dijeron que no es obvio. webOS, más allá que en un momento llegó a ser una verdadera promesa, desde que lo compró HP no hizo más que hundirse más y más. Vender un barco con un agujero gigante casi imposible de tapar en el que no para de entrar agua no es una tarea fácil. Como todo terminó en la nada, la compañÃa estadounidense decidió liberar el software y es ahà donde estamos parados hoy.










Si lo hubieran colocado a un menor precio habrÃa sido atractivo pero vamos al mismo precio, con esta crisis y como competencia IO5 y Ice Cream Sandwich que vá…