Apple está empeñada en innovar donde menos lo esperamos, y parece que la autonomía y alimentación de su línea MacBook es su próximo objetivo. El equipo de investigación de la firma está trabajando con sistemas de células de combustible como nuevo sistema de alimentación para equipos portátiles, que podría dar lugar a una nueva generación de laptops incluso más ligeros y compactos que los actuales, alimentados por baterías de litio. Así lo parecen confirmar dos de las patentes abiertas por Apple y publicadas durante esta semana por la oficina de patentes de los Estados Unidos, con dos entradas que se explican por si mismas: “Sistema de célula de combustible para alimentar un dispositivo de computación portátil” y “Sistema de célula de combustible acoplada a un dispositivo de computación portátil”.

Aunque la autonomía de los MacBook de Apple es bastante decente, moviéndose entre 4 y 7 horas en algunos casos, parece que la compañía de Cupertino quiere sacarle todavía más jugo, y las células de combustible parecen una forma bastante interesante. Estas “baterías” tendrían la capacidad de mantener alimentado un ordenador portátil de este tipo no durante horas, sino durante días sin tener que recibir una nueva carga. Los argumentos que Apple ha utilizado en las peticiones de patente que ha publicado AppleInsider sin embargo se mueven por otros derroteros, hablando de la dependencia de los combustibles fósiles y las relaciones políticas:

“La continua dependencia de nuestro país en los combustibles fósiles ha forzado a nuestro gobierno a mantener complicadas relaciones politicas y militares con gobiernos inestables del medio oriente, y también ha expuesto nuestras costas y a nuestros ciudadanos a los peligros biológicos asociados a la perforación submarina”

A pesar de que suena terriblemente demagógico, no falta razón en el planteamiento de la firma, y las “Pilas de combustible” al no depender del combustible fósil o de la toma eléctrica de nuestro hogar, sino de una fuente renovable como el hidrógeno, serían una alternativa muy a tener en cuenta a largo plazo. Además de resultar más ligeras y tener un formato más compacto que las baterías convencionales, las células de combustible logran concentrar una gran cantidad de energía, y por lo tanto no necesitarían volver a ser “rellenadas” durante días, o incluso semanas.

Por supuesto queda mucho trecho hasta que veamos una solución similar, si es que algún día llega a ser algo más que conceptos sobre un papel, porque hoy en día todavía existen bastantes trabas físicas para conseguir células de combustible lo suficientemente potables y económicas para ser consideradas viables como alimentación de un equipo informático portátil. Otra de las barreras a las que se enfrentaría Apple es la recarga de estas unidades, que no dependen de las tomas de corriente, y necesitan ser físicamente rellenadas cuando se agotan, lo que podría ser un gran impedimento a la hora de generalizar el sistema, y abriría un nuevo frente en forma de costes de “repostaje”. Cuando será real es algo que está todavía por ver y analizar, pero la idea no podría ser más llamativa, ayudando a aumentar la autonomía de los dispositivos portátiles así como a reducir nuestra huella ecológica.