Amo la tecnología, los avances cada ámbito y los dispositivos (de hecho muchos de mis favoritos tienen nombre) pero hay algo en particular de ellos que me molesta. Soy de esos que no abrió un manual de uso en toda su vida. Me parecen inservibles, largos y sin sentido. Las pocas dudas que me surgen en relación a cómo usar un gadget las elimino con la práctica, apretando los botoncitos y viendo qué es lo que pasa.

Por ese motivo es que me pareció completamente genial el manual de la gente de Lytro. Lo que dice el manual es, simplemente, que no hace falta un manual:

No se necesita explicación. ¡Diviértete!

Para el que no está tan al tanto Lytro es una cámara -de la que ya les estuvimos hablando en Gizmología- que, básicamente, permite tomar una fotografía y enfocar más tarde a través del ordenador. Como lo lees. Por este motivo su uso es de lo más simple. Lo único que hay que hacer apuntar y presionar un botón. Del resto se encargará la cámara.

¿Podrían haber hecho un mejor manual? No, claro que no.