Toshiba lo ha dado todo en esta edición de IFA, y ha dejado lo mejor de su repertorio para el final. La compañía ha anunciado una auténtica bestia en el mundo de las televisiones, la ZL2. Esta pantalla de 55 pulgadas es capaz de ofrecer imagen 3D sin necesidad de gafas si importar si el espectador se sitúa en frente de la pantalla o no. ¿cómo puede hacer eso? con reconocimiento facial, nada menos.

La nueva pantalla Toshiba 55ZL2 es, si no la más avanzada, una de las más avanzadas del mercado, y la única de este tamaño que puede ofrecer un efecto 3D sin usar gafas, ni de obturación activa, ni polarizadas. El panel, con una resolución de 3840x2160 pixels (quad-HD, nada menos) tiene efectivamente el doble de pixels tanto en horizontal como en vertical que las "tradicionales" (se hace raro decir tradicionales cuando son relativamente nuevas) pantallas FullHD. La tele logra producir el efecto 3D hasta en 9 posiciones distintas, mediante una capa de lentes autoajustables que pueden dirigir la luz hacia el espectador. Para ajustar el efecto, la ZL2 utiliza una cámara incluida en el marco para localizar la cara del espectador y dirigir la imagen hacia esa zona.

Lo interesante es que el cambio es tan fluido, que mientras la televisión sea capaz de detectar al espectador, este podrá moverse y el ajuste se hará automáticamente, de modo que no perderá la sensación tridimensional. Pero no solo eso, cuando la televisión reconozca a un usuario habitual, será capaz de ajustarse a sus preferencias personales, desde opciones de imagen, a listas de canales o programas favoritos, disponiendo incluso de una aplicación para iPhone para modificar los parámetros a través del adaptador Wi-Fi incluido. Además, la unidad incluye un puerto USB desde el que se podrán reproducir archivos multimedia o grabar directamente los canales de televisión.

Como funciona el sistema de seguimiento y reconocimiento facial de Toshiba es un misterio, y todavía quedan por conocer cosas tan básicas como si es capaz de detectar más de un rostro simultáneamente, y como actuaría en este caso, ya que ajustar las microlentes para producir un efecto 3D en dos posiciones distintas no parece factible en asboluto. Más preocupante sin embargo es el precio de este modelo de Toshiba, que llegará al mercado con una etiqueta de 7999 Euros, aunque me imagino que si alguien está dispuesto a comprarse un dispositivo de este calibre, entenderá que no los regalan con las cajas de cereales.