Ya lo advertía cuando hablé por primera vez de los nuevos Intel Core i7 Extreme de plataforma Sandy Bridge; Intel no es muy dada a cambiar su política de precios. Cuando se anunciaron, hacíamos una aproximación de $1000 para el modelo más caro, y por lo visto, la cantidad ha dado en el clavo.

El nuevo Core i7-3960X de 6 núcleos estará tasado oficialmente en US$999, como anteriores iteraciones de la serie Extreme de Intel desde la época Gallatin (Pentium 4 Extreme). Los procesadores inferiores, reemplazarán a la actual gama de Core i7 de alto rendimiento, ocupando el i7-3930K el puesto del Core i7-980 Gulftown, con el mismo precio que este porta actualmente, de 583 dólares. Pero lo interesante viene si miramos incluso un poquito más abajo en el espectro de potencia, donde encontraremos un jugoso Core i7-3820, que promete un rendimiento muy interesante en comparación al actual Sandy Bridge de más alta productividad, el i7-2600K, a un precio incluso inferior: US$294.

La mala noticia es que si los precios os han resultado ya muy altos, tendreis que volver a echar la mano a la cartera si quereis montaros un equipo basado en Sandy Bridge E, ya que ninguna de estas opciones, todas ellas disponibles únicamente en versión INBOX, incluirá disipador de serie. Mientras que los más exigentes no verán en esto ningún problema, acostumbrados a montar refrigeración adicional, seguro que más de uno habrá pensado que es una actitud un tanto “tacaña” por parte de Intel no proveer en sus procesadores más caros —y potentes— una solución de refrigeración de serie.

Así que lectores, si quieren el mayor rendimiento disponible para usuarios domésticos, no quedará más remedio que pasar por caja y desembolsar más de 1000 dólares para optar a un Intel Core i7-3960X para el nuevo socket LGA-2011n de la casa. No hay excusas, el rendimiento de estas unidades no tiene parangón miremos donde miremos, así que quizás por esta vez, deberíamos dejar pasar comparaciones entre marcas.

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