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Los ultrabooks son estos ordenadores portátiles muy delgados y ligeros pero con procesadores potentes que llevan un tiempo entre nosotros. Seguramente el ultrabook más reconocido por todos es el MacBook Air, aunque hay otros como el Samsung Serie 9 o el recién lanzado Sony VAIO Z. No son portátiles baratos, está claro que potencia + diseño + delgadez y ligereza no es una suma muy fácil de crear, por lo que se paga. Pero comenta DigiTimes que Intel está empezando un nuevo movimiento de marketing para que los fabricantes se animen a crear sus propios ultrabooks.

La cuestión de importancia aquí es que parece que Intel estaría pagando a los fabricantes para que crearan estos portátiles, dando así una razón para que les parezca atractiva la idea de crear un ultrabook y que la inversión no fuese tan fuerte inicialmente. Pero ¿por qué demonios está Intel interesada en pagar a los fabricantes? Una sola palabra contesta esta pregunta: tablets.

Intel se está viendo amenazada por el imparable aumento de tablets en el mercado, pero lo que es peor para ellos, cada vez se está viendo como empresas que antes se les podría considerar como secundarias o en absoluto relevantes en el mundo de los procesadores, en pocos años están cogiendo una velocidad de desarrollo, en la que no se extrañaría que fuesen capaces de crear procesadores ARM tan potentes como los últimos Intel Core. Hay que destacar que Intel no tiene presencia alguna en el mundo de los smartphones o de las tablets ya que no tiene procesadores basados en ARM. Su ausencia en el mercado más importante de los últimos años en la tecología les hace arrinconarse a un lado y pelear en el único sitio donde es fuerte y poderosa: los ordenadores portátiles y de escritorio.

Un ultrabook es muy delgado, ligero, relativamente potente y tiene todo lo que esperas de un portátil. Aun así las tablets siguen ganando terreno al ordenador tradicional por su sencillez y capacidades, similiares pero en absoluto iguales a las de un portátil.

Aunque el problema de fondo aun no se soluciona, los precios de los ultrabooks es bastante alto, si hacemos un pequeño recorrido por los últimos modelos que podemos encontrar, vemos que raramente bajan de los 1000-1500 euros, un precio que parece no interesa mucho en pleno inicio de la era post-PC.