Hace unas semanas celebrábamos el retorno de uno de los ordenadores más queridos por la comunidad, el Commodore 64. Su vuelta venía con la peculiaridad de especificaciones potenciadas al exceso, con precios incluso superiores a los que escandalizaron al consumidor en su día. La estrategia ha debido funcionar, porque Commodore ya prepara su próxima resurrección.

Recibamos con los brazos abiertos a Amiga, monstruo multimedia que alcanzase notoria popularidad entre los amantes del videojuego. Lanzado en 1985, pronto se hizo evidente que sus capacidades superaban por mucho a las de cualquier PC o Mac. Sumadle un precio de lo más competitivo y entenderéis el porqué de su éxito.

Uno de los primeros en lanzarse fue el Amiga 1000 (de nombre en clave Lorraine). Así se apodará una de las tres revisiones previstas: Amiga 1000, 2000 y 3000, éstos últimos auténticas bestias de hasta 12kg dispuestas para su configuración extrema.

Amiga 2000 alberga así hasta siete tarjetas de expansión, fuente de alimentación y placa madre ATX, seis discos duros y unidad óptica de lectura.

En cuanto al 1000, se tratará del modelo básico, de diseño mucho más elegante y estilizado, pensado para quienes deseen trasvasar componentes desde su actual sobremesa.

El 3000 incorpora cuatro tarjetas de expansión de “perfil bajo”, fuente de alimentación ATX, placas madre Micro ATX, cuatro discos duros y reproductor de Blu-Ray. Es la opción con mayores tintes multimedia, pudiendo conectarse con pasmosa facilidad, por ejemplo, a nuestro equipo de cine en casa.

Nada sabemos aún de precios o fechas de lanzamiento.