Hace tiempo contamos como en el futuro se podrÃan recargar los móviles tan solo hablando, gracias a la vibración producida por nuestra voz. Hoy descubrimos otro estudio basado en una tecnologÃa similar. La piezoelectricidad es una tecnologÃa muy interesante; cuando se aplica presión sobre ciertos tipos de cristal, estos consiguen una carga eléctrica, de modo que se pueden generar pequeñas cantidades de energÃa sÃmplemente estrujando o apretando una superficie.

Este es el principio que investigadores del Instituto Tecnológico de Melbourne, Australia (RMIT) están estudiando para alcanzar unas cotas de energÃa suficientes para alimentar dispositivos electrónicos como tablets u ordenadores portátiles. Sus estudios se centran en el uso de pelÃculas muy finas (nanotecnologÃa) de material piezoeléctrico que pueden convertir energÃa mecánica, como aquella empleada al pulsar las teclas de un ordenador, en energÃa eléctrica útil para alimentar, o incluso recargar la baterÃa del equipo.
Por el momento, usando tecnologÃa convencional, la cantidad de energÃa que se puede extraer de una célula piezoeléctrica es extremadamente baja, con lo que no es posible alimentar dispositivos como ordenadores portátiles, que son capaces de reducir a cero la carga de una baterÃa de más de 5,000 miliamperios/hora en tan solo 2 o 3 horas. Sin embargo la investigación llevada a cabo por este equipo del RMIT pretende revolucionar este campo precisamente gracias al uso de materiales lo suficientemente finos (a nivel de nanómetros) capaces de producir mayor cantidad de electricidad, que puedan ser integrados en todo tipo de aparatos microelectrónicos, como tablets y laptops, o tener aplicaciones mucho más importantes, incluso en el campo médico. En palabras de uno de los autores de este estudio:
“El poder de la piezoelectricidad podrÃa ser integrada en zapatillas de deporta para cargar teléfonos móviles, conseguir que los ordenadores portátiles se alimenten mediante las pulsaciones de teclado, o incluso usarla para convertir la presión sanguinea en una fuente de energÃa para los marcapasos, creando, esencialmente, una baterÃa eterna”
Este tipo de estudios son muy prometedores, pero como la mayorÃa de temas de esta Ãndole, se podrÃa quedar en una mera teorÃa si se terminan los fondos, o se alarga en demasÃa la investigación. En cualquier caso, yo sà puedo imaginar un futuro en el que los teclados y ratones inalámbricos no precisen de cargas externas, o las baterÃas de portátiles y tablets duren hasta 10 veces más gracias a la continua presión que ejercemos para teclear, o interactuar con los equipos. Es posible que en 15 o 20 años estemos ante una realidad, y no solo una investigación muy ambiciosa.
Fuente: RMIT, via Dvice. Foto: (CC) Zero`Skill (Flickr)










Hola a todos, la verdad muy interesante esta noticia