El panorama se ha esclarecido con esta alianza entre un par de gigantes, uno que busca salir del hueco en el que se ha metido solito y otro que busca darle mayor popularidad a su más reciente reciente creación, obviamente me refiero a Nokia y a Microsoft respectivamente. Esto sin duda atrae y aleja a muchos seguidores de ambas marcas, pero más allá me parece que se vuelve una estrategia atractiva para los próximos compradores de un teléfono de Nokia. Sin embargo, hay personas que nos les contenta para nada esta decisión y de alguna manera se ven perjudicados por los próximos cambios.

Las personas a las que me refiero son más de 3.000 trabajadores que en señal de protesta abandonaron las oficinas de Nokia en Tampere y Oulu. La protesta se da a raíz de la decisión de Nokia por matar Symbian y adoptar Windos Phone 7 en sus próximos teléfonos inteligentes. Según informa un diario finlandés, se trataría de más de 3.000 empleados de los cuales 1.500, aproximadamente, corresponderían a la división de Symbian.

Es comprensible la preocupación de los empleados sobre qué pueda pasar con sus puestos de trabajo pues les han reducido el trabajo a horario flexible, y más preocupante aún cuando Nokia le pone fecha de caducidad a Symbian. Es algo que se veía venir y era inevitable sin importar que la alianza se diera con Google o Microsoft, lamentablemente en casos como estos toca sujetarse a las decisiones internas de la empresa. Ya han dicho que Symbian aún no morirá pero a largo plazo sabemos cual será el resultados y es, durante ese tiempo, que se verá de qué manera Nokia podrá solventar la inconformidad de sus empleados.