Ayer a última hora de la tarde pudimos estar un rato toqueteando el nuevo Nokia N8, un nuevo terminal multimedia que pretende ser lo que el Nokia N97 no pudo ser, "EL" teléfono definitivo.

Tienes todo el primer contacto en Gizmóvil, con vídeo y una gran galería de fotos, pero os voy a resumir un poco lo que a mi me pareció, porque efectivamente, es un terminal potente, con gran hardware, pero que sigue fallando en el uso de Symbian, pese a que se actualice, me sigue pareciendo ver el mismo sistema operativo que venía en el Nokia N97.

Actualizaciones básicas y necesarias como un mejor procesador, una pantalla AMOLED capacitiva, una salida HDMI y compatibilidad con sonido 5.1 de verdad, cosas como una gran cámara de 12 megapíxeles de una gran calidad con una óptica de Carl Zeiss, todo esto son cosas que era obvio se tenían que actualizar. Es un terminal multimedia, no es un smartphone, lo que más vale la pena de este terminal es la gran cámara ante la que hay que quitarse el sombrero, realmente buena pese a que le veo fallos como la imposibilidad de hacer enfoque selectivo.

Pero le falta, le falta un verdadero cambio al sistema operativo, le faltan aplicaciones interesantes, no vale eso de que Nokia tenga que hacer todas las aplicaciones decentes. ¿Cómo es posible que la única aplicación para Symbian decente sea la de Ovi? Sin desarrolladores interesados en la nueva plataforma, no hay aplicaciones interesantes y no habrá un público que se interese por ellos.

Puedes leer toda mi opinión en: Nokia N8, primer contacto en Gizmóvil.