
Día tras día os traemos novedades en dispositivos portátiles y muchos de ellos son lectores de libros electrónicos. No sé deciros el número exacto de e-books readers que existen, pero fácilmente podemos contar decenas de ellos. Pese a todo, los poseedores de estos dispositivos se encuentran con que la oferta de libros que tienen para comprar y descargar es aún muy limitada.
Ante esta situación, algunos de los mayores grupos editoriales se han asociado para hacer frente a esta nueva (aunque no tan nueva) realidad y han lanzado Libranda, que se pondrá en marcha el 15 de Julio con alrededor de 2.000 títulos disponibles. Más vale tarde que nunca.
¿Qué es Libranda?
A diferencia de lo que podías estar pensando, no se trata de una tienda online de libros electrónicos. Libranda pretende ser una plataforma en la que se alojen los libros y brindar a través de ella los servicios necesarios para que otras tiendas online puedan comercializar sus libros. Por el momento se limitará a España, pero próximamente se ampliará a tiendas de otros países, teniendo Latinoamérica especial relevancia por compartir el idioma.
No hablamos de cualquier cosa, ya que ha sido fundada por siete grandes grupos editoriales, entre los que se encuentran el Grupo Planeta, Santillana o SM, y tiene acuerdos de colaboración con otras tantas. Motivo por el cual puede alardear de disponer del mayor catálogo editorial del mundo en lengua castellana y catalana.
La idea no es cambiar el modelo actual de mercado, sino mantenerlo pero incluyendo el formato electrónico. Por el momento ya tiene acuerdos con 21 tiendas online. Nos encontramos con las habituales webs que teníamos para adquirir e-books como son bubok.es, Leqtor.com o Todoebook.com, que verán su catálogo ampliado de una forma bestial, y también tiendas reconocidas como Fnac, El Corte Inglés o Casa del Libro que comenzarán a vender la versión electrónica de los libros desde sus portales online.
¿Qué supone para los lectores?
Para los poseedores de e-books readers supone principalmente aumentar el catálogo de libros disponibles para sus dispositivos. Hasta ahora no se encontraban los best-sellers para adquirirlos en su versión digital y únicamente se podía dar con ellos de formas poco ortodoxas. Esto suponía una gran decepción, ya que después de desembolsar un par de cientos de euros, lo menos que puedes pedir es leerte el último éxito de tu autor preferido. Por ejemplo, algunos de los títulos disponibles serán La trilogía Milennium de Stieg Larson, El juego del ángel de Carlos Ruíz Zafón o El niño con el pijama de rayas de John Boyne.
Por otro lado, supone el reconocimiento por parte de las editoriales (aunque algo tarde y de forma limitada) de que los libros electrónicos tienen que ir incorporándose al día a día de la sociedad de forma natural y que las únicas contraindicaciones que tienen son las que ellos mismos les quieran poner.
DRM y el miedo a lo desconocido
Libranda ofrecerá los títulos únicamente en formato ePUB, aunque no descartan incorporar otros como el PDF, y para tristeza de muchos, incluirá DRM a través del sistema Adobe Digital Editions.
Será necesario descargarse el libro primero al PC y después pasarlo a nuestro lector electrónico. Nada de descargar el contenido directamente al dispositivo. Tampoco es el fin del mundo, pero seguro que a más de uno esto no le gusta ni un pelo.
Y ahora viene lo que todos estábais esperando oír. El libro solo se podrá descargar un total de 12 veces, seis en ordenadores y otras seis en dispositivos móviles. A ver, no me parece una mala cifra. Es más que suficiente para leerlo, reponerlo si surge algún problema y prestárselo a algún familiar o amigo, eso sí, sin ser especialmente dadivoso. Pero eso de que te pongan un límite siempre genera cierto descontento que en definitiva hace que esa medida no le caiga bien a nadie.
Precios, ¿es realmente una revolución?
Y llegamos al escabroso tema del dinero. Apuntan a que los libros en versión digital costarán entre un 20 y un 30 por ciento menos, aunque la última palabra de cuanto costará cada libro la tiene su editorial. Genial, pero tengo una pequeña pregunta.
Un mismo libro suele tener ediciones de tapa dura y de tapa blanda, conocidos también como libros de bolsillo. Mientras que los primeros pueden rondar los 20-25€, es muy fácil encontrarse con que el mismo libro en versión de bolsillo está disponible por apenas 10-12€, un precio mucho más asequible.
Tendremos que esperar al 15 de julio para verlo con nuestros propios ojos, pero siento ser pesimista y pensar que los libros electrónicos tendrán la rebaja sobre su versión grande, obteniendo un precio que posiblemente los sitúe al mismo nivel que los de bolsillo. Y en ese caso, ¿qué hacemos?
Veredicto
Efectivamente, no nos parece suficiente rebaja, pero una pequeña parte de mí se da cuenta de que en muchas ocasiones tendemos a pensar que todo lo relacionado con internet y descargas tiene que ser gratis o a un precio extremadamente bajo (¿acaso estamos mal acostumbrados?) y eso tampoco es sostenible.
Estoy seguro de que próximamente llegarán nuevos acuerdos que lo introducirán de lleno (más aún) en el mercado y que las editoriales ofrecerán ofertas de vez en cuando para activar la compra u otros métodos alternativos como poder alquilar un libro durante un par de semanas a cambio de (mucho) menos dinero.
Al menos yo les recomendaría hacerlo por su bien, ya que sino poca gente se animará a dar el salto y en lugar de consumir sus libros en formato digital preferirán tenerlos en sus estanterías por el mismo precio y sin ningún límite para prestárselo a los amigos.









El esperar una rebaja significativa en los precios de los libros en soporte electrónico, no creo que nadie lo atribuya a que procedan de internet. Simplemente se abaratan costes eliminando intermediarios (parece que no tantos), mano de obra y materiales. ¿O alguien va a intentar convencernos que imprimir un libro es solo ligeramente más caro que enviar un archivo?
Creo que, aunque la idea de ponder a disposición del público un amplio abanico de libros en formato electrónico es buena, la forma de llevarlo a cabo no lo es tanto. Me explico. Por una parte, los precios deberían ser lo suficientemente bajos como para desincentivar que los usuarios prefirieran acudir a lugares alternativos en los que obtener la obra. Estos precios deberían, además, ser sufucientes para mantener (o incrementar) los ingresos del autor y remunerar adecuadamente a la editorial, pero estas no deben intentar aumentar sus márgenes de forma abusiva (creo que todos estamos de acuerdo que el trabajo debe ser retribuido). Los posibles clientes no somos tontos y sabemos que la distribución de un libro electrónico no tiene, ni de lejos, los mismos costes que la de un libro en papel. Creo que el precio del libro electrónico debería ser inferior al precio de una edición de bolsillo de la misma obra. Otro aspecto importante es el de los DRM. Creo que a ningún usuario que compre una obra le gusta que le impongan limitaciones a la hora de gestionar un producto que adquirió con su dinero. Puede parecer que 6 descargas en ordenadores y 6 en dispositivos moviles son suficientes, pero si tenemos en cuenta que la evolución tecnologica es rapidísima, es probable que a lo largo de nuestra vida tengamos que cambiar de ordernador y de dispositivos moviles de lectura más de 6 veces, dejando entonces de tener acceso a la obra que habíamos comprado. Eso sin contar que, como los libros en papel, podemos prestar la obra a otras personas. Una vez más, si el usuario encuentra otro lugar en el que puede obtener la obra libre de DRM que megüen sus derechos como usuario, acudirá a esa fuente, y creo que esto no se le podrá reprochar. Resultará que el producto obtenido en un lugar “alternativo” tendrá más valor y más calidad para el usuario que el que pueda comprar en el sitio “oficial”. Y la culpa será del usuario otra vez. Creo que deberían aprender de lo errores cometidos por las industrias del cine y de la música para no volver a repetirlos. Luego vienen los lamentos.
Lo que no entiendo y quizás alguien me lo pueda explicar es porque necesitamos a tantos intermediarios, corte ingles, fnac o todoebook.com
La editorial puede vender directamente, es más, el autor puede vender directamente. Los intermediarios no aportan valor añadido y suponen un gasto energético y coste económico para los lectores finales.
Entiendo su función de distribución con los libros físicos, pero ahora son totalmente innecesarios.
Caramba, si parece un publireportaje….. ;-), no era obligatorio identificarlo como publicidad..?
En las demás fuentes que se hacen eco de este atrasado intento de las editoriales comentan que “Libranda” no venderá directamente al público sino que será una plataforma para intermediar entre las editoriales y los libreros, y que para comprar un “libro digital” tendrás que seguir acudiendo a tu librería preferida..sic
Después achararan (como hacer todos….) a la piratería su ineptitud para adaptarse al mercado y a los usuarios, no solo con precios adecuados, sino con facilidades para poder descargarse contenidos (…. claro esta previo pago) desde Internet sin intermediario alguno o desplazamiento a ninguna librería.
Por último falta por ver cuando es real este anuncio, “pues del hecho al trecho…. discurre mucho….”, seguro que parto de risa cuando lo saquen solo disponible para descargar a una plataforma moderna como es windows 98, obviando a los demás usuarios o el mundo real en que vivimos, pc, mac, linux.
Las editoriales eran utiles porque el autor de las obras necesitaba que alguien fabricara y distribuyera sus libros en papel pero ahora gracias a internet el autor se puede comunicar directamente con el consumidor sin intermediarios (las editoriales) ahorrandonos dinero y ganando mas el autor. Veredicto: las editoriales y librerias estan muertas, el negocio se repartira entre apple, amazon y google
“Los posibles clientes no somos tontos y sabemos que la distribución de un libro electrónico no tiene, ni de lejos, los mismos costes que la de un libro en papel.”
Desafortunadamente esto no es cierto. Los costes son muy similares. Ese 20% del que se habla sale ante todo de eliminar al distribuidor de la ecuación. No me extrañaría que las editoriales independientes (Anagrama, Acantilado) no puedan ofrecer ese descuento y queden en desventaja.
Si le haces al inglés, acá está la mejor explicación que he encontrado a todo el embrollo:
http://www.antipope.org/charlie/blog-static/2010/04/common-misconceptions-about-pu-1.html
“Lo que no entiendo y quizás alguien me lo pueda explicar es porque necesitamos a tantos intermediarios, corte ingles, fnac o todoebook.com”
No sé de dónde seas, Ruben, pero apostaría a que están mirando hacia México, donde los canales de venta son un puñado (Ghandi, Sanborn’s, Gonvil) y eso provocó que el mercado implotara.
Muchas de esas tiendas son portales electrónicos de librerías que también venden en papel. Y no se van a dejar de vender libros de papel en los próximos 20 años, al menos. Pero si esas tiendas pierden el 10% de sus ventas a e-books que vendiesen directamente las editoriales, van a tener muchos problemas financieros, van a comprar menos libros a esas mismas editoriales porque tienen menos dinero, ¡y entonces el precio de los libros tendría que aumentar o tendrías que empezar a publicar menos títulos!
(Y si ves ese argumento que pongo arriba, ese problema va a llegar más pronto que tarde. Cuando el 30% de las ventas sean e-books, las economías de escala van a provocar que el coste unitario de los libros en papel se dispare… espero que estén pensando que hacer cuando eso pase.)
La transición a digital se ve peliaguda.
Una buena idea, sí señor. Pero claro, hay tenemos el dilema: el precio. En mi punto de vista, si me van a hacer pagar lo mismo por un archivo que tengo que llevar en mi e-book (que no puedo llevarme a diversos lugares como la playa o de campamento, a no ser que lleves la bateria supercargada) que por un libro de bolsillo. Si nos vamos a informatizar, que espero realmente que sí, hagamoslo bien.
Pues sigo pensando que las editoriales nos engañan. Cuando no son los costes de producción (papel carísimo), son los intermediarios (el trasporte carísimo), así que ahora que se elimina todo que es lo carísimo, el mantenimiento del servidor encendido, el que lo edita para ebook que tiene que rediseñar las páginas, el IVA, un compendio de todo, pues no señores editores, los escritores se llevarán la misma parte, y los que seguirán ganando son los de siempre. Resumen, seguiré yendo a bibliotecas y alimentando mi ebook de libros gratuitos que los hay muy buenos y útiles. Saludos.-