Sabemos que en Asia podemos encontrarnos con absolutamente cualquier tipo de dispositivos. Algunos de los más interesantes y con funciones que nos solucionarán la vida y otros que no servirán para absolutamente nada y que terminaremos dejando en el cajón ese que nunca abrimos junto con los calzones viejos.

Bueno, este es el caso de un gadget que terminó siendo un pequeño Frankenstein. Y digo esto porque tiene un poco de todo. Como sistema operativo posee el desarrollado por Google, la carcaza es una clonación al teléfono creado por Apple, el famoso iPhone y, finalmente, tiene la bolita tan querida por todos que viene con las BlackBerry.