
No se en cuantas veces me habrá pasado esto, estás comiendo con tu novia, con tus amigos, con diferentes personas y nadie quiere invitar (¡ups!), quieres pagar una comida entre varias personas, pero cuando el camarero ve que estáis sacando diferentes tarjetas de crédito te lanza una mirada fulminante.
Este es un ejemplo de como un problema del día a día se podría solucionar con un simple aparato. Pese a que es un concepto, no se trata de un producto real, Dutch es un sistema para pagar por tarjeta de crédito entre varias personas. Este aparato esta diseñado por los chinos Jung Chul, Su Miran, Lee Chang Ho, Lee Kiho y Shin Youngmi

Es el típico concepto que sale de internet y que alguna empresa que se dedique a crear terminales de cobros por tarjetas de idea debería de comprarles la idea, porque es genial.
Por la descripción parece que el mismo terminal indica lo que cada persona ha pedido y cuando se muestra en la pantalla le cobra la cantidad correspondiente, así si uno ha comido ligero y resulta que tu amigo se ha metido para el cuerpo medio kilo de ternera, no tendrás que pagar por su gula.
Vía: Cooking Ideas









Completamente inútil. Con que el programa que hace el cargo en la tarjeta permitiera fraccionar el pago, bastaría. La lógica de ese cacharro se viene abajo desde el momento en que haya más de ocho tarjetas. La solución a ese problema no está en el hardware, está en el software.
La solución no está ni en el hardware, ni el software, ni siquiera en el camarero. Basta con mencionar al momento de ordenar que cada persona pagará aparte, de modo que les hagan una cuenta aparte y así al final cada quien paga lo suyo.
Totalmente de acuerdo con Dani, aunque creo que en un futuro no muy lejano por supuesto que aparecerá un aparatejo que permita hacer esto y mucho más. En la actualidad, poniendo en antecedente al camarero de que la comida va a ser abonada de forma individual, éste no tiene porque tomarlo a mal, aunque claro está, siempre le será más engorroso. Todos los trabajos tienen sus pegas, y bueno es que todo siga avanzando para lograr una optimización de las funciones a realizar, sean cuales sean.
Personalmente no uso tarjeta de crédito ni débito para pagar lo que compro o pago, pero igual estoy de acuerdo con la idea de que este concepto se vuelva realidad. Sería una esperanza para los compradores tarjeta-compulsivos
Ah, vale. Si se aceptan soluciones de baja tecnología, no hay otra superior al simpa.