El mejor padre del mundo se llama Samuel Sejde y digo esto porque le creó un miniarcade a su pequeño hijo para que pueda jugar a los videojuegos al mejor estilo retro. Espero que mi padre vea esto y recuerde que ni siquiera me construyó la casa del árbol que le pedí toda mi infancia :-(

No sé qué dirán ustedes, pero yo ya tengo clarísimo cuál será el regalo de cumpleaños que le daré a mi hijo (cuando llegue, que para eso falta) en su primer año.