La empresa Tsera, que no la conoce ni la madre del creador, creó y patentó, o al menos así lo aseguran ellos, el touchpad con el que se controlan la mayoría de los reproductores de música.

Por ese motivo decidió ganar unos buenos dólares y denunció a Microsoft, Apple, iRiver, Philips, LG, Bang & Olufsen, Coby, Cowon y Meizu por haberlos utilizado sin pagar los derechos.

Este tipo de juicios son de lo más comunes en el mundo tecnológico y prácticamente todos ellos terminan en acuerdos extrajudiciales millonarios. Habrá que ver qué es lo que sucede en este caso. Aunque si es cierto las posibilidades que tienen todas las empresas demandadas de ganar son prácticamente nulas.