En una movida que me hace sentir un poco el monopolio que quieren generar las empresas con sus productos, la gente de Panasonic (no es la única, realmente) decidió dejar de permitir que las baterías de terceros funcionen con sus máquinas fotográficas.

Lo harán de una forma muy simple. Introducirán códigos de identificación en las baterías y un lector en la cámara que le permitirá saber si es legítima.

Hasta ahora no son muchas las cámaras que poseen esta tecnología, pero eventualmente la empresa lo incorporará en sus lanzamientos.