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Hace casi un año se puso a la venta el iPhone 3G (el 11 de julio en realidad), prácticamente la totalidad de los geeks de este mundo silababan de tal forma por este móvil que pasó lo que pasó, grandísimas colas en todas las tiendas para comprar uno de los móviles que ha revolucionado un mercado, ¡en solo un año!

Pero no todo ha sido un cuento de hadas, durante estos 12 meses, obligado a estar casado con una operadora, Movistar, aprendes cosas a golpes que jamás debería volver a pasar, estas son algunas conclusiones.

Colas

Jamás en mi vida haré una cola de varias horas para comprar un teléfono, no es sano mental ni físicamente. El estar en una cola para ser el primero y comprar un móvil es emocionante al principio, pero echando la vista atrás… Señor, perdóname, ¡era joven!

Contratos

Volveré a pensar más de una vez el querer atarme a una operadora con unas tarifas caras durante tanto tiempo, en mi caso con el iPhone cometí el gran pecado de atarme durante 24 meses, por “pringado”, nos lo merecemos. 24 meses es una barbaridad de tiempo, durante el que la operadora te subirá las tarifas y tu no podrás hacer nada, a no ser que quieras irte y tengas que pagar la multa por cancelación de contrato, que hasta donde yo sé son unos 200€.

Seguros

Si el móvil es de última generación y caro, no te la juegues, hazle un seguro contra accidentes o robos, nunca se sabe lo que pasará y si te van a cobrar unos 40 a 60 euros al año con la seguridad de que te lo van a reponer, me parece una buena inversión.

Que la operadora nunca gane

Lo siento Movistar, te estoy pagando casi 25 euros al mes de mínimo por un servicio de datos, si me la juegas y me dejas sin conexión “por un error” seré tu peor enemigo. En los primeros meses de tener el iPhone Movistar me dejó un par de veces sin conexión de datos por lo menos durante 24 horas, ¿esas 24 horas sin conexión se verán reflejadas en mi factura? Lucha por estas “pequeñeces”, porque al final pueden ser unos céntimos en tu cartera o en la suya, ¿cuál prefieres?

Comprar aplicaciones está bien

Quien me lo iba a decir, durante un año de uso me he podido dejar como 50€ en aplicaciones para iPhone y música de iTunes Store. En mi vida me hubiese visto pagando por un programa en un móvil, ¡casi ni pagando por cualquier programa!

Es bueno pagar por lo que está bien hecho, en la AppStore hay aplicaciones para todo tipo de gustos, aplicaciones que en realidad te deberían de pagar a ti por usarlas y otras que son auténticas maravillas, como por ejemplo Shazam (que es una maravilla). Gracias a Apple ahora casi todos los fabricantes tiene su propia tienda de aplicaciones, tiene sus dos lados, malo para algunos desarrolladores porque estás atado a sus condiciones pero bueno para el usuario porque tiene un mismo sitio todo lo que pueda necesitar.

Tener un iPhone no te hace especial

Primeros días con el iPhone… se lo enseñabas a todo el mundo. “¿perdona, es ese el iPhone famoso? — Sí, ven y te lo enseño”, a la semana uno se cansa de sacar del bolsillo el maldito teléfono.

¿Me compraría una nueva generación?

No, es decir, ya tendría que volver a reinventarse mucho como para volver a pensar a quedarme más meses con la misma operadora. Por lo que ahora sabemos los cambios que tendrá el nuevo iPhone no pasa más que por una mejora del hardware y algunas nuevas funciones que estarán disponibles para todos con iPhone OS 3.0, por este sí que pagaría, por una actualización del sistema operativo.