
Todo empezó con Amazon y una iniciativa para crear paquetes de productos más sencillos. La iniciativa era clara, dejar de enviar productos con empaquetado de plástico sellado a presión o a calor, es decir, ese típico producto de plástico que es imposible de abrir a no ser que lleves unas tijeras de pescadero encima, ¿quién no lleva un arma blanca como son unas tijeras de este tipo encima?
El mal empaquetado es un problema, tanto para el cliente como para la empresa, que gasta mucho dinero en crear algo “bonito” que acabará siendo destrozado por la frustración.
Ahora Sony se une, anunciando que no van a volver a usar este tipo de empaquetado, eso sí, con clase, con un vídeo gracioso… bueno, pasable.



