
Conocemos decenas de discos SSD para poder instalarlos dentro de portátiles o donde queramos, pero hasta ahora no me había dado cuenta de que a nadie se le ocurrió ponerlos en unas carcasas y venderlos como unidades externas.
La Japonesa Buffalo ahora las vende en unidades externas con interfaz USB 2.0. Son exactamente iguales que un disco duro externo normal, pero evidentemente algo más caras y con menos capacidad. Hay tres capacidades: 30GB por unos 112 euros, de 60GB por unos 224 euros y finalmente de 120GB por unos 336 euros. Sí, son muy caros para las capacidades, pero la transición de HDD a SSD será queramos o no queramos, lo que hace falta es que existan más empresas que empiecen a comercializar en este formato para que los precios bajen.










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