Se dice que una imagen vale más que mil palabras, en este caso si que existe una palabra que describa la pantalla XEL-1 de Sony: ridiculez. Aparte de llegar a Europa muy tarde (pero muy tarde) y su precio, el ridículo tamaño de 11 pulgadas lo hace inhumano. ¿De que sirve tener el mejor contraste y brillo si vas a necesitar prismáticos para poder verla a más de dos metros?

Pregunta: ¿Te dejarías los ojos en 11 pulgadas solo por su contraste?