
Samsung, entre escándalo y escándalo ha lanzado dos nuevas impresoras, es curioso, no recuerdo la última vez que vimos la presentación de un par de impresoras láser para el gran público como estas, quien iba a decirnos que al final las impresoras de inyección de tinta se impondrían gracias a sus precios.
La impresora CLP-315K es un 20% más pequeña que la predecesora (CLP-300) capaz de imprimir a 2400×600 dpi, con 32MB de memoria interna y una velocidad de 16 páginas por minuto en negro y solo 4 en color.
El modelo CLX-3175FNK (típico nombre “sencillo de recordar”) integra un escáner en la parte superior para poder convertirla en un equipo multifunción, con entrada USB para imprimir directamente desde los pendrives. En este modelo según Samsung han logrado reducir hasta un 40% el tamaño.


La verdad es que al precio que están ahora mismo las impresoras láser, te sale rentable comprarte una, utilizar la tinta que viene de regalo, y cambiar de impresora cuando se termina la tinta de regalo. Al menos en las monocromo sale rentable hacer eso. Porque tienes modelos por 90 €, con tinta; y un toner nuevo ya sale más caro, normalmente.
Está claro que el negocio de la impresión, desde hace ya tiempo, vienen siendo los consumibles.