
El “quiero, quiero, quiero, quiero” de Vodafone se confirma en Alemania. Esta empresa multinacional ha demandado a T-Mobile por la venta del iPhone, se supone que por que no queda claro el uso de las redes con el famoso teléfono. Un intento de que el iPhone no se venda y que Vodafone gane una batalla que tiene perdida.
El trasfondo de todo este tema es el resquemor que Vodafone tiene en Europa por no conseguir el contrato exclusivo de la venta del iPhone, se escuda en que es monopolista que el iPhone solo se venda con una operdora, pero lo curioso es que esto no lo hacen cuando se lanza un Nokia o un Motorola.




Pero según las leyes antimonopolio germánicas (creo que basadas en directivas europeas pero con adapataciones) prohiben que una compañia tenga en exclusiva un móbil.