
Si el pulso firme no es lo tuyo existen muchos hacks para que tu cámara se mantenga firme; uno de los mejores es usar una botella de plástico medio llena para sujetar la cámara. Te lo puedes hacer tu, pero seguramente no hay nada como comprarlo y que no tengas problemas por las chapuzas que se pueden llegar a hacer. Este adaptador se sujeta a presión en la boca de la botella y la cámara con el tornillo en su parte inferior. Solo cuesta unos $10 y para una situación de urgencia es perfecto.
(Vía fosfor)

