
Tirado en mi cama, miro al techo, sin saber que diablos hacer. En el divagar permanente de la mente de un ser gizmo, me pregunto qué activdad me puede entretener sana y gratamente. Y es ahí donde… ¡oh! aparece la televisión.
Por eso, presiono un botón del control remoto y -como en la mejor película de James Bond- una LCD de 22 pulgadas emerge automáticamente desde la base inferior.
Oh, diablos, no estoy soñando. Esta es The Ultimate TV Bed, un templo del placer para los amantes del ocio y la distracción sin esfuerzo alguno. La cama incluye, además, un sistema electrónico de nivelación.
Si consigo una de estas, no salgo más de la cama. Eso, si llego a tener algún día los US$25.900 que cuesta. Es hecha a pedido y su entrega demora 90 días.
¡Menudo precio! Podrían haber incluído en vez de esa pequeña LCD un Plasma HDTV de 50”, como mínimo.
(Vía Uber-Review)


Increible, deberia ser de una plaza.
(ja, soy re-romantico)